La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, lo mismo que el viento apaga las velas y aviva las hogeras. (Rochefoucauld)

jueves, 15 de marzo de 2012

PIEDRA DE SAL (LEÓN FELIPE)


Tu estabas dormida
como el agua que duerme en la alberca...
y yo llegué a ti
como llega
hasta el agua que duerme
la piedra.
Turbé tu remanso y en ondas de amor te quebraste
como en ondas el agua que duerme se quiebra
cuando 
llega
a turbar su remanso dormida
la piedra.
Piedra fui para ti, piedra soy
y piedra quiero ser, pero piedra
blanda de sal
que al llegar a ti se disuelva
y en tu cuerpo se quede
y sea
como levadura de tu carne
y como el hierro de la sangre de tus venas.
Y en tu alma deje una sed infinita
de amarlo todo... y una sed de belleza
insaciable...
eterna...


León Felipe

10 comentarios:

MAJECARMU dijo...

José Manuel,este poema de León Felipe me ha encantado,amigo...No lo conocía y resume muy bien el significado del amor,que llega como un ciclón moviendo el alma,pero después es alimento gratificante y eterno,que nos permite SER Y SENTIR EN EL TIEMPO...
Mi gratitud por compartir y mi abrazo inmenso por tu cercanía y buen hacer.
M.Jesús

TriniReina dijo...

Grande el poeta y grande el poema.

Un placer volver a leerlo aquí.

Abrazos

Teresa dijo...

Un gran poema de amor. Lo leo de nuevo.

Gracias y besos.

Ximo Segarra "ACAPU" dijo...

Buah, qué preciosidad de versos. Justo hoy he leído un fragmento de este mismo poema en un blog amigo, y leerlo ahora entero es todo un regalo.

Un abrazo

Juan Pardo dijo...

Genial poema de uno de los máximos representantes de la poesía del exilio.Todo un regalo para el corazón.Gracias por tus palabras.Un abrazo.

stella dijo...

Fantastico poema de León Felipe nos acercas, sencillamente maravilloso, te doy las gracias
Un abrazo
Stella

RECOMENZAR dijo...

me ha encantado encontrarte

Marinel dijo...

Son tan hermosas las piedras de León,¿verdad?
Yo sé de otro donde también esas durezas son las protagonistas,o tal vez sea parte del mismo,no sé,pero igualmente los versos, ablandan la dureza interna:

"Así es mi vida,
piedra,
como tú. Como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centelleas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una lonja,
ni piedra de una audiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que tal vez estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera."
Besos.

Estrella Altair dijo...

Um maestro y como tal su poesía y su sensibilidad es asequible y dulce, me encanta..

y tan actual... para todos..

Un saludo

VICENTE RODRÍGUEZ DAZA dijo...

¡Qué gran emoción inspira el poema!