La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, lo mismo que el viento apaga las velas y aviva las hogeras. (Rochefoucauld)

lunes, 27 de agosto de 2012

SI EL HOMBRE PUDIERA DECIR LO QUE AMA... (LUIS CERNUDA)



Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oir sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad porque muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.


Luis Cernuda

martes, 24 de julio de 2012

CRISTALES DE TU AUSENCIA (GLORIA FUERTES)






Cristales de tu ausencia acribillan mi voz,
que se esparcen en la noche
por el glaciar desierto de mi alcoba.
-Yo quisiera ser ángel y soy loba-.
Yo quisiera ser luminosamente tuya
y soy oscuramente mía.




Gloria fuertes








Ha llegado el momento del descanso, y hasta primeros de septiembre
no volveré a compartir ninguna joya de la poesía con vosotros, pero 
seguiré pasando por vuestros blogs y dejando alguna huella en ellos.
Feliz verano y nos "vemos" en septiembre.

miércoles, 18 de julio de 2012

LUCIDEZ (NINA CASSIAN)





Esas palabras: "Siempre juntos..." "Siempre...",
no las repitas, no mientas.
¡Oh, amado,
pronto no existiremos!

Aun si la muerte nos dejara
vagando bajo el sol,
con el pan en la mesa
y el dulce vino en las copas,
se irá el amor... Pero no lo sabremos.
Sin advertirnos, pasará...
sobre nuestra envoltura abrasada
cae una luz indigente.
Nos miraremos. Eres el mismo, aquél
que yo abracé hasta lo más profundo...
Todas las cosas son iguales.
Ahora no te abrazo.

Se va el amor como el agua que corre...
Nosotros nos quedamos en la orilla.
No tenemos sonrisas como rocas sin olas.
Tal vez ya no existimos.




Nina Cassian

miércoles, 11 de julio de 2012

FECHORÍAS DEL VERBO (ALAIN BOSQUET)





Tengo el recuerdo
de un recuerdo
donde todo era rostro de rocío,
sol íntimo entre los dedos, 
río puesto de rodillas
para recibir una caricia.

Tengo el recuerdo
de un recuerdo
donde eras precisa y pura,
y ahora es el poema
quien te invita al suicidio,
porque según respiro
te invento, y te invento, y te invento,
y nos pierdes a los dos
por reinventarte.




Alain Bosquet

martes, 3 de julio de 2012

OSCURIDAD HERMOSA (GONZALO ROJAS)



Anoche te he tocado y te he sentido
sin que mi mano huyera más allá de mi mano,
sin que mi cuerpo huyera, ni mi oido:
de un modo casi humano
te he sentido.

Palpitante,
no sé si como sangre o como nube
errante,
por mi casa, en puntillas, oscuridad que sube,
oscuridad que baja, corriste, centelleante.

Corriste por mi casa de madera
sus ventanas abriste
y te sentí latir la noche entera,
hija de los abismos, silenciosa,
guerrera, tan terrible, tan hermosa
que todo cuanto existe,
para mí, sin tu llama, no existiera.



Gonzalo Rojas

miércoles, 27 de junio de 2012

CARTAS (VLADIMIR NABOKOV)





Aquí, todas tus cartas (en sus pliegues ya se derriten
las huellas del impetuoso lápiz). Durante el día, doblándose,
duermen entre flores secas
en mi cajón perfumado, y a la noche salen.
Semidiáfanas y débiles, se deslizan,
se enredan sobre mí,
como mariposas: atrapo una con los dedos,
a través de ella miro la noche azul
y las estrellas se transparentan.




Vladimir Nabokov

jueves, 21 de junio de 2012

TAL VEZ ALGUIEN ME ESTÉ SOÑANDO (ANA BLANDIANA)




Tal vez alguien alguien me esté soñando,
por eso los gestos
me salen tan blandos,
indefinidos.
A medio camino
olvido la ruta,
grotesco,
cada segundo que pasa
mis contornos se esfuman.
Los hechos se me vuelven inciertos...
Tal vez aquel que me sueña,
sobresaltado, de cuando en cuando
despierta,
y a la fuerza retoma su propia vida
verdadera.
Por eso, a veces, me oscurezco
y pendo como de un hilo de nieve
que se derrite,
sin poder saber
si aquel que me sueña se dormirá alguna vez.
Si alguna vez me será dado que algo
me ocurra.



Ana Blandiana